Inicios de una obsesión

Cuando era un niño mi imaginación volaba en cada lugar que visitaba, desde partes de mi pueblo natal, que nunca habia avistado hasta el viaje más extenso que jamás hice en vacaciones.

Años más tarde mi mente me colocaba en ciertos lugares o explorando los páramos que me rodeaban. Y así mi imaginación fue creciendo hasta tal punto que en mi cabeza ya había un sin fin de secuencias y escenas, antes incluso quisiera de realizar mi primer corto o escribir mi primera historia, antes incluso de que supiera que eso era el sueño que tenía que perseguir.

Algo se movía en mi interior y ya no valía con imaginar ya no valía con explorar y poco a poco el terreno que cada vez se hacía más amplio con forme crecía, mi mundo exterior e interior crecía hasta que llegó un punto que tenía que sacar mis ideas, que tenía que guiar esa energía para crear mundos. De modo que empecé a expresarme de forma artistica, desde mi primeros dibujos, ilustraciones y más tarde diseños asistidos por ordenador, hasta que pude un día crear mi primera imagen en movimiento.

Fue entonces cuando sin duda algo me dijo, tienes que hacerlo, tienes que crear cine, tienes que dirigir y llevar las historias de tu cabeza a la gran pantalla, pero esto solo fue el principio de muchos problemas que tuve que superar.

Por suerte cada año ya en el siglo XXI las técnicas de cine se hacían cada vez más asequibles y el cine digital cada vez era más popular. Esto me dio la oportunidad no solo de hacer pruebas como amateur, sino de cursar diferentes estudios para llegar a ser director de cine. Unos estudios que por supuesto continuar hoy en día ya que el empezar es una consecución, pero el ir reciclandose y aprendiendo es una parte que debe acompañante en cada paso de tu carrera y en general de tu vida.

El problema de la explosión digital es que las obras cinematográficas se multiplicaron por todo el mundo y desde luego creo un nivel de competitividad enorme y hoy día se siguen batiendo récords en número de producciones. Un echo que no pone fácil llegar a crear el sueño que me movía desde que era pequeño.

Pero por suerte nunca me he dado por vencido, nunca que querido tirar la toalla, me he marcado una meta y desde luego la conseguiré, ya sea de una forma u otra. Seguramente tendré que pasar mil pruebas antes de conseguir crear mi primera película o vender mi primera serie, pero seguro que andar los caminos más tortuosos para poder andar después los caminos mas rectos y calmados, sera una aventura inolvidable, y por supuesto será la aventura y la elección de mi vida.

En la actualidad después de realizar varios proyectos y dirigir varios cortometrajes como amateur y profesional puedo decir que me he ido adaptando a la situación en la que voy viviendo dia a dia y se que puedo ir aplicando mis conocimientos generales, tanto creativos como empresariales a los proyectos cinematográficos que vendrán.

Y lo más importante de todo, siempre que avance, siempre que creé un proyecto de cine o escriba y me tropiece, acto seguido me levantaré y volveré a intentarlo, analizando los errores cometidos, ya que esta consecución y persistencia es un factor clave en el éxito de cualquier obra.