Hoy nos va a ilustrar Jose Antonio Olivares, sobre la figura del productor, que iremos desglosando en diferentes post venideros. Sin mas os dejo con las palabras de este nuestro productor y profesor de la escuela CEV.

El productor sin monóculo

Pregunto en clase: ¿Qué es un productor?
Y la respuesta que se repite una y otra vez año tras año es: “El que pone la pasta”.
Y realmente ese es el concepto que la mayoría de la gente tiene de lo que es un productor cinematográfico. Algunos incluso piensan en un señor gordo vestido con una chaqueta a punto de reventar, un profuso bigote y un puro en la boca que se pasea, bastón en mano, por el plató acompañado de un séquito dando su bendición a todo aquel que le hace reverencias. Yo le añadiría un monóculo y un sombrero de copa para que se pareciera al monigote del Monopoly.
Aunque sería una estampa muy divertida la realidad es otra. Cuando no se tiene la suerte de que un canal de televisión produzca tu película, en ese caso ya tendríamos el dinero y lo complicado sería ajustarnos a ese presupuesto con las demandas exigidas, lo normal es que el productor sea una persona que tiene que luchar y penar por conseguir la financiación necesaria para llevar a cabo la producción según el presupuesto estimado.

También podemos hablar del otro extremo en el que un director se autofinancia a través de créditos u otras fórmulas, haciendo la función de productor para poder llevar a cabo su sueño.
Y todo esto sin tener la certeza de que la película funcione adecuadamente y se pueda recuperar la inversión.
Volviendo a la pregunta inicial de qué es un productor, lo podríamos definir como la persona que asume el riesgo empresarial de un producto audiovisual, buscando la financiación, entre otras funciones. Vendría a equivaler al fundador de cualquier empresa.
A continuación citaremos varias de las funciones de un productor. En posteriores post hablaremos con más detalle de algunas de ellas:

  • Busca y elige ideas y proyectos para desarrollarlos.
  • Prepara el plan financiero: Busca financiación para desarrollar el proyecto (contratos con televisiones, coproducciones, subvenciones, sponsors, préstamos, etc.).
  • Selecciona los principales puestos del equipo técnico y artístico (guionista, director, director de producción, protagonistas).
  • Contrata los derechos de autor (de un guión, un libro, etc.).
  • Marca los objetivos básicos de actuación: toma las decisiones importantes.
  • Supervisa el resultado final de la película.
  • Busca la distribución y comercialización.

Ahora podemos ver que el productor no es sólo “el que pone la pasta”. De hecho intentará tener que aportar la menor cantidad económica posible.

Esta es una profesión muy arriesgada ya que nadie tiene la fórmula del éxito, por lo que siempre se corre el peligro de fracasar, perder dinero y pasar del monóculo a unas gafas rayadas unidas por la mitad con un pegote de cinta adhesiva. Un riesgo que poca gente está dispuesta a correr.

José Antonio Olivares.
www.secondsunfilms.com